III PREMIO INTERNACIONAL A LA EDUCACIÓN VICENT BERENGUER
El legado de Vicent Berenguer lleva 36.000 euros de Teulada Moraira a la educación en Mozambique y Nepal
África Directo y Familia de Hetauda reciben 18.000 euros cada una en una gala que eleva a 86.000 euros la aportación del premio a seis proyectos educativos en cinco países desde 2024
María Arrizabalaga y Aina Barca con los trofeos de esta edición.
El Auditori Teulada Moraira acogió este viernes la tercera edición del Premio Internacional a la Educación Vicent Berenguer, una gala marcada por el recuerdo del misionero teuladino y por dos historias que explican hasta dónde puede llegar su legado. La Fundación África Directo recibió 18.000 euros para crear una escuela preescolar que atenderá a unos 250 niños y niñas en Fonte Boa, en la provincia mozambiqueña de Tete, mientras que la Asociación Familia de Hetauda obtuvo otros 18.000 euros para ampliar en Nepal el centro ocupacional Asha destinado a jóvenes con discapacidad intelectual.
![[Img #45949]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/9031_premio-vicent-berenguer-foto-final-color-polvo-2000.jpg)
Dos proyectos, 36.000 euros y un mismo objetivo
Dos continentes, dos realidades muy diferentes y una misma herramienta para intentar transformarlas: la educación.
La tercera edición del Premio Internacional a la Educación Vicent Berenguer culminó este viernes 23 de octubre en el Auditori Teulada Moraira con la entrega de 36.000 euros, repartidos a partes iguales entre los dos proyectos escogidos por el jurado.
La primera iniciativa permitirá a la Fundación África Directo rehabilitar un antiguo pabellón de la misión de Fonte Boa, en la provincia de Tete, Mozambique, y convertirlo en una escolinha o centro de educación preescolar.
La segunda, impulsada por la Asociación Familia de Hetauda, permitirá ampliar el centro ocupacional Asha, en Nepal, donde jóvenes con discapacidad intelectual podrán disponer de nuevas oportunidades de formación, fisioterapia, estimulación y preparación para una futura inclusión sociolaboral.
La gala estuvo conducida por Mabel Ferrando y tuvo a la música como parte de su hilo conductor. El tenor José Monfort, acompañado al piano por Sonia Vallés, abrió la ceremonia y volvió al escenario antes de su conclusión.
La velada también permitió comprobar cómo una iniciativa nacida para prolongar la filosofía de vida y el trabajo educativo de Vicent Berenguer ha crecido en apenas tres convocatorias. El premio comenzó en 2024 con 20.000 euros, alcanzó los 30.000 en 2025 y ha llegado este año a 36.000.
El balance asciende así a 86.000 euros destinados a seis proyectos desarrollados en cinco países: Benín, Camerún, Sierra Leona, Mozambique y Nepal.
![[Img #45948]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/5875_premio-vicent-berenguer-rueda-prensa-jurado.jpg)
Trece proyectos y una difícil decisión para el jurado
Horas antes de la gala, la sala de cámara del Auditori acogió una rueda de prensa en la que se explicaron los criterios que habían llevado a la elección.
![[Img #45944]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/7929_premio-vicent-berenguer-isabel-signes.jpg)
La presidenta del jurado, María Isabel Signes Soler, detalló que en esta tercera convocatoria se habían presentado 13 proyectos procedentes de África, Asia y América Latina, con propuestas relacionadas no solo con la construcción o rehabilitación de aulas, sino también con internados, cocinas escolares, saneamiento, becas, formación del profesorado o atención a jóvenes con discapacidad.
La diversidad de las candidaturas mostraba, según explicó, que garantizar el acceso a la educación va mucho más allá de disponer de un edificio escolar.
El jurado estuvo formado por María Isabel Signes Soler, fundadora y presidenta de Visió Sense Fronteres; José Ramón Gómez Echevarría, director médico del sanatorio de Fontilles; Luis Santos Serrano, pediatra con una extensa trayectoria en cooperación internacional, y José Luis Zaragosí Esparza, presidente de la Asociación Amigos del Padre Vicente y amigo y colaborador de Vicent Berenguer.
La elección no fue sencilla.
Luis Santos reconoció durante la gala la dificultad de ir descartando proyectos sabiendo que todos respondían a necesidades reales. Cuando quedaron las dos candidaturas finalistas, el jurado optó por una decisión que definió como prácticamente «salomónica»: dividir los 36.000 euros en dos aportaciones de 18.000 euros.
El propio Santos aprovechó para lanzar un reto a la organización: conseguir todavía más recursos en próximas convocatorias para evitar que un proyecto deba ejecutarse con una financiación inferior a la solicitada.
![[Img #45943]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/5680_premio-vicent-berenguer-africa-directo.jpg)
Mozambique: una escuela para comenzar a aprender antes de los seis años
El proyecto de la Fundación África Directo devuelve además el premio al país al que Vicent Berenguer dedicó buena parte de su vida: Mozambique.
María Arrizabalaga, voluntaria vinculada al área de comunicación de África Directo, fue la encargada de explicar ante el público el alcance de la actuación.
El proyecto se desarrollará en la misión de Fonte Boa, en la provincia de Tete, donde un pabellón actualmente abierto y sin uso será rehabilitado completamente para convertirlo en un centro de educación preescolar.
La actuación contempla la creación de tres aulas, comedor, cocina, secretaría, baños y patio, además de mobiliario y el material necesario para poner en marcha el centro.
El objetivo es atender a unos 250 niños y niñas de entre tres y cinco años.
La trascendencia del proyecto va, sin embargo, más allá de esos primeros beneficiarios.
Arrizabalaga explicó que disponer de un lugar al que llevar a los pequeños permitirá que sus padres y madres puedan dedicar más tiempo a las labores agrícolas y a conseguir ingresos para las familias. La entidad estima que el impacto indirecto puede extenderse a miles de personas del entorno.
África Directo lleva tres décadas desarrollando proyectos en el continente y 23 años trabajando en Mozambique. Una de sus características, explicó su representante, es que las personas que colaboran con la fundación son voluntarias y que las aportaciones recibidas se destinan a los proyectos sobre el terreno.
El responsable local de la actuación será el padre Sandro, que conoció personalmente a Vicent Berenguer.
María Arrizabalaga trasladó al auditorio el mensaje recibido desde Mozambique: allí, afirmó, Vicent Berenguer continúa siendo una referencia por la enorme cantidad de niños y niñas a los que ayudó a escolarizar.
Por eso, para los responsables del proyecto, recibir precisamente un premio que lleva su nombre tiene un significado añadido.
![[Img #45953]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/4672_luis-santos-premio-vicent-berenguer-2026.jpg)
La importancia decisiva de los primeros años
El pediatra Luis Santos profundizó durante la rueda de prensa en una de las razones que hacen especialmente importante esta intervención.
Recordó que los primeros años son determinantes para el desarrollo cerebral, el lenguaje, la marcha y la adquisición de las primeras capacidades del niño.
En numerosos lugares de África aparece después un periodo particularmente vulnerable: tras el destete, la madre debe atender con frecuencia a nuevos hijos y los pequeños todavía no tienen edad suficiente para acceder a la escolarización convencional.
Es precisamente ahí donde un centro preescolar puede desempeñar una función decisiva proporcionando alimentación, higiene, atención, socialización y educación.
Para Santos, actuar sobre esa franja de edad supone intervenir en uno de los momentos más delicados del desarrollo de un menor.
![[Img #45941]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/3600_premio-vicent-berenguer-familia-hetauda.jpg)
Nepal: de escuchar que «no tienen mente» a demostrar que pueden aprender
Si la historia de Mozambique estuvo estrechamente conectada con la trayectoria de Vicent Berenguer, la intervención de Aina Barca, fundadora y presidenta de Familia de Hetauda, convirtió la realidad de Nepal en uno de los momentos más duros y emotivos de la gala.
Barca recordó su primera llegada al país hace 14 años, cuando tenía 21.
Entonces preguntó por qué determinados niños no acudían a la escuela.
La respuesta que recibió terminó cambiando su vida: «Estos niños no tienen mente. Nunca van a poder aprender».
Aquellas palabras describían una realidad marcada por la discriminación hacia las personas con discapacidad intelectual.
Barca explicó que todavía existe en parte de la sociedad nepalí la creencia de que una discapacidad puede estar relacionada con pecados cometidos en vidas anteriores y ser, por tanto, una especie de castigo.
A ese estigma se añaden la pobreza, la falta de centros especializados y el desconocimiento.
La consecuencia que encontró durante aquel primer viaje fueron menores apartados de la sociedad, encerrados o atados en sus casas y otros que, cuando conseguían acceder a una escuela ordinaria, permanecían durante años en los primeros cursos sin recibir la atención que necesitaban.
«Las vi y no pude desverlas», relató al recordar aquellas imágenes.
De aquella experiencia surgió en 2012 Familia de Hetauda.
Comenzó con un equipo de tres mujeres y un objetivo aparentemente inalcanzable: crear oportunidades educativas para niños y niñas que habían sido prácticamente expulsados del sistema.
Catorce años después, la organización dispone de tres escuelas y atiende a más de 157 niños y jóvenes, aunque Aina Barca recordó que todavía existen centenares esperando una oportunidad.
Su aspiración es que cada una de las provincias de Nepal pueda disponer algún día de recursos específicos para personas con discapacidad intelectual.
Asha: aprender un oficio también es recuperar la dignidad
Los 18.000 euros del Premio Vicent Berenguer se destinarán específicamente a la ampliación del centro ocupacional Asha.
La finalidad es que aquellos niños que han ido creciendo dentro del proyecto puedan continuar su desarrollo cuando llegan a la juventud y adquirir conocimientos que les permitan aprender un oficio.
Para Aina Barca, el significado es mucho mayor que conseguir un empleo.
Para una persona que ha crecido escuchando que no puede aprender, formarse y construir su propio futuro supone recuperar su dignidad.
La fundadora de Familia de Hetauda resumió el camino recorrido recordando precisamente aquella frase que escuchó en su primer viaje.
Hace 14 años le dijeron que aquellos niños nunca podrían aprender. Hoy, tres escuelas y más de un centenar de alumnos están demostrando lo contrario.
«La esperanza no es algo que se tiene, sino que se crea a través de la acción», defendió.
El trabajo de Familia de Hetauda y el de la Fundación Si Asha persiguen ahora extender ese modelo para que las oportunidades no dependan del lugar de Nepal donde nazca una persona con discapacidad.
![[Img #45950]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/2807_juan-pablo-signes-premio-vicent-berenguer-2026.jpg)
«La educación es la herramienta más revolucionaria»
El embajador de esta tercera edición, Juan Pablo Signes, fundador de Factoria d’Idees, centró su intervención en la necesidad de no dar por conquistados los avances sociales.
Signes recordó que buena parte de las generaciones actuales han crecido encontrando escuelas, universidades, hospitales, carreteras o electricidad como elementos cotidianos y que esa normalidad puede crear la impresión de que «todo está hecho».
Su reflexión fue justamente la contraria.
Los derechos, la libertad y las oportunidades deben continuar protegiéndose y construyéndose.
En ese contexto definió la educación como «la herramienta más revolucionaria» para desarrollar pensamiento crítico, defender los derechos y transformar la realidad.
También defendió que esta tercera edición no debe verse como una meta, sino como el comienzo de una etapa de crecimiento.
El premio necesita, señaló, aumentar su difusión y conseguir que nuevas empresas y entidades se sumen a la iniciativa.
Durante su intervención realizó además una propuesta que no había comunicado previamente a la organización: crear una beca de comunicación vinculada al Premio Vicent Berenguer, destinada a que un estudiante pueda realizar prácticas colaborando en la difusión del proyecto, con el apoyo y tutorización de Factoria d’Idees.
![[Img #45952]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/7169_antonio-monfort-premio-vicent-berenguer-2026.jpg)
El legado de Vicent Berenguer, un año después de su muerte
La tercera edición se ha celebrado apenas dos días después de cumplirse el primer aniversario del fallecimiento de Vicent Berenguer, ocurrido el 21 de octubre de 2025.
Su figura estuvo presente durante toda la noche.
El presidente de la asociación, Antonio Monfort, recordó que el misionero había sido el «faro» sobre el que se construyó la iniciativa.
Monfort evocó especialmente el último vídeo que pudo grabarle el día anterior a su muerte y las palabras que Vicent Berenguer dejó al equipo:
«No os canséis. Continuad trabajando por aquellos que tanto lo necesitan».
Para la asociación, ese mensaje se ha convertido en una de las razones para continuar haciendo crecer el premio.
Monfort destacó que los 86.000 euros reunidos en solo tres convocatorias colocan ya el proyecto en una posición relevante entre las iniciativas filantrópicas vinculadas a la educación y subrayó que su financiación no procede de una gran corporación, sino de la suma de empresas, instituciones y personas de la comarca.
«Este premio no es nuestro. Este premio es de todos los que lo hacen posible», resumió.
![[Img #45942]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/7993_premio-vicent-berenguer-homenaje-familia.jpg)
Un recuerdo especial para la familia
Uno de los momentos más emotivos de la gala estuvo reservado precisamente a la familia de Vicent Berenguer.
La asociación hizo entrega de un Árbol de la Esperanza, la Unión y la Solidaridad, una pieza inspirada en el árbol de la vida y concebida como símbolo de su legado: educación, fe, familia y compromiso con la construcción de un mundo mejor.
La obra fue creada por Juan Miguel Vives, impulsor de 3D Mediterrània.
Vicente Ramón Vallés fue el encargado de entregar el recuerdo a una hermana de Vicent Berenguer, que recibió el homenaje visiblemente emocionada.
«Estoy muy agradecida a todos los presentes y a los que no están aquí. Yo sé que mi hermano os quería a todos mucho», expresó ante el público.
![[Img #45951]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/8267_trofeo-premio-vicent-berenguer-2026.jpg)
Un trofeo pensado para continuar en las próximas ediciones
La gala permitió estrenar también el trofeo que acompañará al Premio Internacional a la Educación Vicent Berenguer en las próximas convocatorias.
La escultura ha sido creada por el artista plástico Josep Ginestar, vicepresidente de la asociación.
La pieza representa la mano de un adulto protegiendo la mano de un menor, mientras la del niño acaricia a su vez la mano adulta.
Protección, confianza y afecto se unen así en una imagen directamente relacionada con la filosofía que inspira el premio.
Fue Antonio Monfort quien entregó los trofeos a María Arrizabalaga y Aina Barca como representantes de las dos entidades galardonadas.
![[Img #45947]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/7498_premio-vicent-berenguer-rosana-caselles.jpg)
La educación como respuesta también desde Teulada Moraira
La concejala de Educación y patrona de la Fundación Auditori Teulada Moraira, Rosana Caselles, cerró las intervenciones institucionales en representación del Ayuntamiento de Teulada.
Caselles trasladó el reconocimiento del alcalde, Raúl Llobell, que no pudo asistir a la gala por motivos de agenda, y reafirmó el respaldo municipal a la iniciativa.
Su intervención volvió a situar la educación en el centro de la noche.
«La educación es abrir una ventana cuando todo parece cerrado», señaló al hablar de las oportunidades que un proyecto educativo puede ofrecer a una persona.
La concejala felicitó a África Directo y Familia de Hetauda y destacó la capacidad del premio para convertir el recuerdo de Vicent Berenguer en una obra que continúa produciendo resultados reales.
Utilizó finalmente la imagen de una semilla para describir ese legado: algo pequeño que, cuando encuentra una buena tierra y recibe cuidados, puede convertirse en un árbol capaz de proporcionar sombra y vida.
Este año, esa semilla llegará a Mozambique y Nepal.
Seis proyectos en cinco países
El recorrido iniciado en 2024 deja ya seis actuaciones.
La primera edición repartió 20.000 euros entre proyectos educativos en Benín y Camerún.
En 2025, la dotación aumentó hasta los 30.000 euros para dos iniciativas en Sierra Leona.
Y en 2026, los 36.000 euros permitirán actuar en Mozambique y Nepal.
En tres años, 86.000 euros.
Pero el jurado quiso recordar durante la gala que las necesidades continúan siendo inmensamente superiores a los recursos disponibles.
María Isabel Signes explicó que cada una de las candidaturas analizadas representaba una realidad que merecía apoyo. José Ramón Gómez Echevarría recordó desde su experiencia sobre el terreno hasta qué punto los niños y las personas con discapacidad se encuentran entre los colectivos más vulnerables en numerosos países africanos y latinoamericanos. José Luis Zaragosí puso en valor el espíritu solidario de la Marina Alta y la huella personal que dejó en él haber conocido a Vicent Berenguer.
La conclusión que atravesó prácticamente todas las intervenciones fue la misma: el premio ha crecido, pero todavía queda mucho por hacer.
![[Img #45945]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/9481_premio-vicent-berenguer-jose-monfort-sonia-valles.jpg)
La tercera edición cerró con música, de nuevo con José Monfort y Sonia Vallés, después de una noche en la que Teulada Moraira volvió a convertirse en el punto de partida de proyectos destinados a lugares situados a miles de kilómetros.
Una gala que habló de cifras —36.000 euros este año y 86.000 desde 2024—, pero sobre todo de aquello que esas cifras pueden representar cuando llegan a su destino: una escuela, una terapia, un oficio, una comida, una oportunidad o, simplemente, la posibilidad de empezar a imaginar un futuro diferente.
María Arrizabalaga y Aina Barca con los trofeos de esta edición.Dos proyectos, 36.000 euros y un mismo objetivo
Dos continentes, dos realidades muy diferentes y una misma herramienta para intentar transformarlas: la educación.
La tercera edición del Premio Internacional a la Educación Vicent Berenguer culminó este viernes 23 de octubre en el Auditori Teulada Moraira con la entrega de 36.000 euros, repartidos a partes iguales entre los dos proyectos escogidos por el jurado.
La primera iniciativa permitirá a la Fundación África Directo rehabilitar un antiguo pabellón de la misión de Fonte Boa, en la provincia de Tete, Mozambique, y convertirlo en una escolinha o centro de educación preescolar.
La segunda, impulsada por la Asociación Familia de Hetauda, permitirá ampliar el centro ocupacional Asha, en Nepal, donde jóvenes con discapacidad intelectual podrán disponer de nuevas oportunidades de formación, fisioterapia, estimulación y preparación para una futura inclusión sociolaboral.
La gala estuvo conducida por Mabel Ferrando y tuvo a la música como parte de su hilo conductor. El tenor José Monfort, acompañado al piano por Sonia Vallés, abrió la ceremonia y volvió al escenario antes de su conclusión.
La velada también permitió comprobar cómo una iniciativa nacida para prolongar la filosofía de vida y el trabajo educativo de Vicent Berenguer ha crecido en apenas tres convocatorias. El premio comenzó en 2024 con 20.000 euros, alcanzó los 30.000 en 2025 y ha llegado este año a 36.000.
El balance asciende así a 86.000 euros destinados a seis proyectos desarrollados en cinco países: Benín, Camerún, Sierra Leona, Mozambique y Nepal.
![[Img #45948]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/5875_premio-vicent-berenguer-rueda-prensa-jurado.jpg)
Trece proyectos y una difícil decisión para el jurado
Horas antes de la gala, la sala de cámara del Auditori acogió una rueda de prensa en la que se explicaron los criterios que habían llevado a la elección.
![[Img #45944]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/7929_premio-vicent-berenguer-isabel-signes.jpg)
La presidenta del jurado, María Isabel Signes Soler, detalló que en esta tercera convocatoria se habían presentado 13 proyectos procedentes de África, Asia y América Latina, con propuestas relacionadas no solo con la construcción o rehabilitación de aulas, sino también con internados, cocinas escolares, saneamiento, becas, formación del profesorado o atención a jóvenes con discapacidad.
La diversidad de las candidaturas mostraba, según explicó, que garantizar el acceso a la educación va mucho más allá de disponer de un edificio escolar.
El jurado estuvo formado por María Isabel Signes Soler, fundadora y presidenta de Visió Sense Fronteres; José Ramón Gómez Echevarría, director médico del sanatorio de Fontilles; Luis Santos Serrano, pediatra con una extensa trayectoria en cooperación internacional, y José Luis Zaragosí Esparza, presidente de la Asociación Amigos del Padre Vicente y amigo y colaborador de Vicent Berenguer.
La elección no fue sencilla.
Luis Santos reconoció durante la gala la dificultad de ir descartando proyectos sabiendo que todos respondían a necesidades reales. Cuando quedaron las dos candidaturas finalistas, el jurado optó por una decisión que definió como prácticamente «salomónica»: dividir los 36.000 euros en dos aportaciones de 18.000 euros.
El propio Santos aprovechó para lanzar un reto a la organización: conseguir todavía más recursos en próximas convocatorias para evitar que un proyecto deba ejecutarse con una financiación inferior a la solicitada.
![[Img #45943]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/5680_premio-vicent-berenguer-africa-directo.jpg)
Mozambique: una escuela para comenzar a aprender antes de los seis años
El proyecto de la Fundación África Directo devuelve además el premio al país al que Vicent Berenguer dedicó buena parte de su vida: Mozambique.
María Arrizabalaga, voluntaria vinculada al área de comunicación de África Directo, fue la encargada de explicar ante el público el alcance de la actuación.
El proyecto se desarrollará en la misión de Fonte Boa, en la provincia de Tete, donde un pabellón actualmente abierto y sin uso será rehabilitado completamente para convertirlo en un centro de educación preescolar.
La actuación contempla la creación de tres aulas, comedor, cocina, secretaría, baños y patio, además de mobiliario y el material necesario para poner en marcha el centro.
El objetivo es atender a unos 250 niños y niñas de entre tres y cinco años.
La trascendencia del proyecto va, sin embargo, más allá de esos primeros beneficiarios.
Arrizabalaga explicó que disponer de un lugar al que llevar a los pequeños permitirá que sus padres y madres puedan dedicar más tiempo a las labores agrícolas y a conseguir ingresos para las familias. La entidad estima que el impacto indirecto puede extenderse a miles de personas del entorno.
África Directo lleva tres décadas desarrollando proyectos en el continente y 23 años trabajando en Mozambique. Una de sus características, explicó su representante, es que las personas que colaboran con la fundación son voluntarias y que las aportaciones recibidas se destinan a los proyectos sobre el terreno.
El responsable local de la actuación será el padre Sandro, que conoció personalmente a Vicent Berenguer.
María Arrizabalaga trasladó al auditorio el mensaje recibido desde Mozambique: allí, afirmó, Vicent Berenguer continúa siendo una referencia por la enorme cantidad de niños y niñas a los que ayudó a escolarizar.
Por eso, para los responsables del proyecto, recibir precisamente un premio que lleva su nombre tiene un significado añadido.
![[Img #45953]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/4672_luis-santos-premio-vicent-berenguer-2026.jpg)
La importancia decisiva de los primeros años
El pediatra Luis Santos profundizó durante la rueda de prensa en una de las razones que hacen especialmente importante esta intervención.
Recordó que los primeros años son determinantes para el desarrollo cerebral, el lenguaje, la marcha y la adquisición de las primeras capacidades del niño.
En numerosos lugares de África aparece después un periodo particularmente vulnerable: tras el destete, la madre debe atender con frecuencia a nuevos hijos y los pequeños todavía no tienen edad suficiente para acceder a la escolarización convencional.
Es precisamente ahí donde un centro preescolar puede desempeñar una función decisiva proporcionando alimentación, higiene, atención, socialización y educación.
Para Santos, actuar sobre esa franja de edad supone intervenir en uno de los momentos más delicados del desarrollo de un menor.
![[Img #45941]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/3600_premio-vicent-berenguer-familia-hetauda.jpg)
Nepal: de escuchar que «no tienen mente» a demostrar que pueden aprender
Si la historia de Mozambique estuvo estrechamente conectada con la trayectoria de Vicent Berenguer, la intervención de Aina Barca, fundadora y presidenta de Familia de Hetauda, convirtió la realidad de Nepal en uno de los momentos más duros y emotivos de la gala.
Barca recordó su primera llegada al país hace 14 años, cuando tenía 21.
Entonces preguntó por qué determinados niños no acudían a la escuela.
La respuesta que recibió terminó cambiando su vida: «Estos niños no tienen mente. Nunca van a poder aprender».
Aquellas palabras describían una realidad marcada por la discriminación hacia las personas con discapacidad intelectual.
Barca explicó que todavía existe en parte de la sociedad nepalí la creencia de que una discapacidad puede estar relacionada con pecados cometidos en vidas anteriores y ser, por tanto, una especie de castigo.
A ese estigma se añaden la pobreza, la falta de centros especializados y el desconocimiento.
La consecuencia que encontró durante aquel primer viaje fueron menores apartados de la sociedad, encerrados o atados en sus casas y otros que, cuando conseguían acceder a una escuela ordinaria, permanecían durante años en los primeros cursos sin recibir la atención que necesitaban.
«Las vi y no pude desverlas», relató al recordar aquellas imágenes.
De aquella experiencia surgió en 2012 Familia de Hetauda.
Comenzó con un equipo de tres mujeres y un objetivo aparentemente inalcanzable: crear oportunidades educativas para niños y niñas que habían sido prácticamente expulsados del sistema.
Catorce años después, la organización dispone de tres escuelas y atiende a más de 157 niños y jóvenes, aunque Aina Barca recordó que todavía existen centenares esperando una oportunidad.
Su aspiración es que cada una de las provincias de Nepal pueda disponer algún día de recursos específicos para personas con discapacidad intelectual.
Asha: aprender un oficio también es recuperar la dignidad
Los 18.000 euros del Premio Vicent Berenguer se destinarán específicamente a la ampliación del centro ocupacional Asha.
La finalidad es que aquellos niños que han ido creciendo dentro del proyecto puedan continuar su desarrollo cuando llegan a la juventud y adquirir conocimientos que les permitan aprender un oficio.
Para Aina Barca, el significado es mucho mayor que conseguir un empleo.
Para una persona que ha crecido escuchando que no puede aprender, formarse y construir su propio futuro supone recuperar su dignidad.
La fundadora de Familia de Hetauda resumió el camino recorrido recordando precisamente aquella frase que escuchó en su primer viaje.
Hace 14 años le dijeron que aquellos niños nunca podrían aprender. Hoy, tres escuelas y más de un centenar de alumnos están demostrando lo contrario.
«La esperanza no es algo que se tiene, sino que se crea a través de la acción», defendió.
El trabajo de Familia de Hetauda y el de la Fundación Si Asha persiguen ahora extender ese modelo para que las oportunidades no dependan del lugar de Nepal donde nazca una persona con discapacidad.
![[Img #45950]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/2807_juan-pablo-signes-premio-vicent-berenguer-2026.jpg)
«La educación es la herramienta más revolucionaria»
El embajador de esta tercera edición, Juan Pablo Signes, fundador de Factoria d’Idees, centró su intervención en la necesidad de no dar por conquistados los avances sociales.
Signes recordó que buena parte de las generaciones actuales han crecido encontrando escuelas, universidades, hospitales, carreteras o electricidad como elementos cotidianos y que esa normalidad puede crear la impresión de que «todo está hecho».
Su reflexión fue justamente la contraria.
Los derechos, la libertad y las oportunidades deben continuar protegiéndose y construyéndose.
En ese contexto definió la educación como «la herramienta más revolucionaria» para desarrollar pensamiento crítico, defender los derechos y transformar la realidad.
También defendió que esta tercera edición no debe verse como una meta, sino como el comienzo de una etapa de crecimiento.
El premio necesita, señaló, aumentar su difusión y conseguir que nuevas empresas y entidades se sumen a la iniciativa.
Durante su intervención realizó además una propuesta que no había comunicado previamente a la organización: crear una beca de comunicación vinculada al Premio Vicent Berenguer, destinada a que un estudiante pueda realizar prácticas colaborando en la difusión del proyecto, con el apoyo y tutorización de Factoria d’Idees.
![[Img #45952]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/7169_antonio-monfort-premio-vicent-berenguer-2026.jpg)
El legado de Vicent Berenguer, un año después de su muerte
La tercera edición se ha celebrado apenas dos días después de cumplirse el primer aniversario del fallecimiento de Vicent Berenguer, ocurrido el 21 de octubre de 2025.
Su figura estuvo presente durante toda la noche.
El presidente de la asociación, Antonio Monfort, recordó que el misionero había sido el «faro» sobre el que se construyó la iniciativa.
Monfort evocó especialmente el último vídeo que pudo grabarle el día anterior a su muerte y las palabras que Vicent Berenguer dejó al equipo:
«No os canséis. Continuad trabajando por aquellos que tanto lo necesitan».
Para la asociación, ese mensaje se ha convertido en una de las razones para continuar haciendo crecer el premio.
Monfort destacó que los 86.000 euros reunidos en solo tres convocatorias colocan ya el proyecto en una posición relevante entre las iniciativas filantrópicas vinculadas a la educación y subrayó que su financiación no procede de una gran corporación, sino de la suma de empresas, instituciones y personas de la comarca.
«Este premio no es nuestro. Este premio es de todos los que lo hacen posible», resumió.
![[Img #45942]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/7993_premio-vicent-berenguer-homenaje-familia.jpg)
Un recuerdo especial para la familia
Uno de los momentos más emotivos de la gala estuvo reservado precisamente a la familia de Vicent Berenguer.
La asociación hizo entrega de un Árbol de la Esperanza, la Unión y la Solidaridad, una pieza inspirada en el árbol de la vida y concebida como símbolo de su legado: educación, fe, familia y compromiso con la construcción de un mundo mejor.
La obra fue creada por Juan Miguel Vives, impulsor de 3D Mediterrània.
Vicente Ramón Vallés fue el encargado de entregar el recuerdo a una hermana de Vicent Berenguer, que recibió el homenaje visiblemente emocionada.
«Estoy muy agradecida a todos los presentes y a los que no están aquí. Yo sé que mi hermano os quería a todos mucho», expresó ante el público.
![[Img #45951]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/8267_trofeo-premio-vicent-berenguer-2026.jpg)
Un trofeo pensado para continuar en las próximas ediciones
La gala permitió estrenar también el trofeo que acompañará al Premio Internacional a la Educación Vicent Berenguer en las próximas convocatorias.
La escultura ha sido creada por el artista plástico Josep Ginestar, vicepresidente de la asociación.
La pieza representa la mano de un adulto protegiendo la mano de un menor, mientras la del niño acaricia a su vez la mano adulta.
Protección, confianza y afecto se unen así en una imagen directamente relacionada con la filosofía que inspira el premio.
Fue Antonio Monfort quien entregó los trofeos a María Arrizabalaga y Aina Barca como representantes de las dos entidades galardonadas.
![[Img #45947]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/7498_premio-vicent-berenguer-rosana-caselles.jpg)
La educación como respuesta también desde Teulada Moraira
La concejala de Educación y patrona de la Fundación Auditori Teulada Moraira, Rosana Caselles, cerró las intervenciones institucionales en representación del Ayuntamiento de Teulada.
Caselles trasladó el reconocimiento del alcalde, Raúl Llobell, que no pudo asistir a la gala por motivos de agenda, y reafirmó el respaldo municipal a la iniciativa.
Su intervención volvió a situar la educación en el centro de la noche.
«La educación es abrir una ventana cuando todo parece cerrado», señaló al hablar de las oportunidades que un proyecto educativo puede ofrecer a una persona.
La concejala felicitó a África Directo y Familia de Hetauda y destacó la capacidad del premio para convertir el recuerdo de Vicent Berenguer en una obra que continúa produciendo resultados reales.
Utilizó finalmente la imagen de una semilla para describir ese legado: algo pequeño que, cuando encuentra una buena tierra y recibe cuidados, puede convertirse en un árbol capaz de proporcionar sombra y vida.
Este año, esa semilla llegará a Mozambique y Nepal.
Seis proyectos en cinco países
El recorrido iniciado en 2024 deja ya seis actuaciones.
La primera edición repartió 20.000 euros entre proyectos educativos en Benín y Camerún.
En 2025, la dotación aumentó hasta los 30.000 euros para dos iniciativas en Sierra Leona.
Y en 2026, los 36.000 euros permitirán actuar en Mozambique y Nepal.
En tres años, 86.000 euros.
Pero el jurado quiso recordar durante la gala que las necesidades continúan siendo inmensamente superiores a los recursos disponibles.
María Isabel Signes explicó que cada una de las candidaturas analizadas representaba una realidad que merecía apoyo. José Ramón Gómez Echevarría recordó desde su experiencia sobre el terreno hasta qué punto los niños y las personas con discapacidad se encuentran entre los colectivos más vulnerables en numerosos países africanos y latinoamericanos. José Luis Zaragosí puso en valor el espíritu solidario de la Marina Alta y la huella personal que dejó en él haber conocido a Vicent Berenguer.
La conclusión que atravesó prácticamente todas las intervenciones fue la misma: el premio ha crecido, pero todavía queda mucho por hacer.
![[Img #45945]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/10_2026/9481_premio-vicent-berenguer-jose-monfort-sonia-valles.jpg)
La tercera edición cerró con música, de nuevo con José Monfort y Sonia Vallés, después de una noche en la que Teulada Moraira volvió a convertirse en el punto de partida de proyectos destinados a lugares situados a miles de kilómetros.
Una gala que habló de cifras —36.000 euros este año y 86.000 desde 2024—, pero sobre todo de aquello que esas cifras pueden representar cuando llegan a su destino: una escuela, una terapia, un oficio, una comida, una oportunidad o, simplemente, la posibilidad de empezar a imaginar un futuro diferente.





















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