Noticias El Poble Nou de Benitatxell
Benitatxell se somete a examen para redefinir su modelo turístico priorizando el bienestar vecinal
En su última participación en FITUR, El Poble Nou de Benitatxell acudió en sábado, penúltimo día de la feria y lejos del foco mediático de las visitas y paseos institucionales. El stand de la Costa Blanca estaba cuasi desmantelado, la pompa había pasado. Allí, su delegación se puso a elaborar cañizos artesanalmente para mostrar la vigencia de l’escaldà y cómo la vid que se cultivaba en el municipio aún servía para producir excelentes vinos.
En este marco costumbrista, Benitatxell presentó el nuevo proyecto Turisme per a respirar. Una combinación de meditación y respeto por el entorno. Con esta propuesta -aún en marcha a día de hoy- el municipio ya lanzó una sutil advertencia sobre la necesidad de repensar el turismo con el fin de preservar la identidad y personalidad de la localidad y garantizar su permanencia en el futuro.
Este año, Benitatxell no ha acudido a FITUR. En su lugar, ha cambiado el tono con la jornada SOS Turismo celebrada este fin de semana en su Biblioteca Municipal. La propuesta ha invitado a mirarse al espejo antes de que la presión turística altere definitivamente su reflejo. Benitatxell es un municipio pequeño, pero con un potente patrimonio paisajístico que suscita la masificación estival. Por eso, la localidad se halla en un punto de inflexión que invita a la reflexión.
El objetivo del encuentro ha sido redefinir el modelo económico del municipio poniendo el bienestar vecinal en el centro. El debate ya no gira en torno a si el turismo es necesario -lo es y mucho- sino a quién limita (al visitante ocasional o al residente permanente) y cómo se distribuyen sus beneficios.
![[Img #44443]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/02_2026/9098_img_3564.jpg)
Un debate incómodo: ¿Promocionar o regular?
El concejal de Turismo, Víctor Bisquert y la técnica Benita Breiter; lanzaron, desde el inicio, una cuestión importante: “¿Hemos de dejar de hacer promoción?”. “¿Qué hacemos con el turismo?”. Bisquert trazó un diagnóstico sobre la Marina Alta y cómo el turismo (o la aspiración de vivir de él) había modificado el carácter de sus municipios propiciando un encarecimiento del precio de la vivienda, una sobreexplotación de los recursos, especialmente en temporada alta y la paradoja persistentede ser un destino de éxito, pero que convive con las tasas de pobreza más altas de la Comunitat Valenciana.
Las personas asistentes incidieron en la necesidad de hacer un ejercicio de autocrítica colectiva “para no morir de éxito”. Bisquert expuso los pilares sobre los que se asienta la política turística del consistorio poblero a día de hoy: “menos turismo, mejor turismo y más repartido durante el año”.
Esto se está tratando de materializar a través de algunas acciones con el objetivo de paliar los efectos a largo plazo como son gravámenes a viviendas turísticas a través de la tasa de basura, la regulación del aparcamiento en el Moraig, la campaña de defensa del uso del valencià (incomprensiblemente criticada en redes sociales siendo así que es una forma de cuidar lo identitario) y programas como Turismo para respirar o Dojo Benitatxell.
Datos que obligan a actuar
La jornada incorporó voces externas al debate. Luis Silvestre, fundador de Melic y Melicatesen, evidenció la desconexión entre la hostelería local y la producción kilómetro 0: Tras analizar 90 cartas de restaurantes de Dénia, solo el 5% de los vinos pertenecían a la DOP Alicante, pese a las 26 bodegas existentes en La Marina. Su propuesta pasa porque vecinos, vecinas y empresas locales se conviertan en embajadores de la comarca ofreciendo la producción que se genera en la zona y reforzar rutas experienciales como la dels Riuraus.
![[Img #44441]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/02_2026/5973_img_3568.jpg)
El oceanógrafo local, Pep Bolufer, aportó una perspectiva ambiental con cifras contundentes. Recordó que la posidonia, protegida desde 1979 por el Convenio de Berna, no ha empezado a sancionarse por fondeos ilegales hasta 2025. También alertó de la presión hídrica siendo la provincia de Alicante una de las que más piscinas concentra en España y, dentro de la comarca, Benitatxell es el segundo municipio con mayor densidad por habitante, solo por detrás de El Ràfol d'Almúnia: “Tenemos una piscina por cada dos personas y media”, advirtió, reclamando una gestión más eficiente y la reutilización del agua.
Por su parte, Juan Cardona presentó el proyecto Passaport Marina Alta, impulsado por Creama y PacteMA que permite conectar empresas turísticas con productores locales con el fin de diversificar la económica y que el turismo revierta en aquel producto que se genera en la comarca.
Tras el turno de exposiciones, las personas asistentes se dividieron en mesas de trabajo para ordenar amenazas y oportunidades. Entre los riesgos señalados, los más comunes extraídos de este análisis fueron la pérdida de identidad, la especulación inmobiliaria y la masificación. Entre las fortalezas: El patrimonio cultural, clima, la seguridad y el entorno natural.
Entre las conclusiones extraídas se incide en la necesidad de fomentar la educación patrimonial, mejorar el transporte público, regular la capacidad de carga, inspección de viviendas turísticas, protección activa del patrimonio y una apuesta decidida por la desestacionalización mediante experiencias en temporada baja y digitalización del comercio local.
En su última participación en FITUR, El Poble Nou de Benitatxell acudió en sábado, penúltimo día de la feria y lejos del foco mediático de las visitas y paseos institucionales. El stand de la Costa Blanca estaba cuasi desmantelado, la pompa había pasado. Allí, su delegación se puso a elaborar cañizos artesanalmente para mostrar la vigencia de l’escaldà y cómo la vid que se cultivaba en el municipio aún servía para producir excelentes vinos.
En este marco costumbrista, Benitatxell presentó el nuevo proyecto Turisme per a respirar. Una combinación de meditación y respeto por el entorno. Con esta propuesta -aún en marcha a día de hoy- el municipio ya lanzó una sutil advertencia sobre la necesidad de repensar el turismo con el fin de preservar la identidad y personalidad de la localidad y garantizar su permanencia en el futuro.
Este año, Benitatxell no ha acudido a FITUR. En su lugar, ha cambiado el tono con la jornada SOS Turismo celebrada este fin de semana en su Biblioteca Municipal. La propuesta ha invitado a mirarse al espejo antes de que la presión turística altere definitivamente su reflejo. Benitatxell es un municipio pequeño, pero con un potente patrimonio paisajístico que suscita la masificación estival. Por eso, la localidad se halla en un punto de inflexión que invita a la reflexión.
El objetivo del encuentro ha sido redefinir el modelo económico del municipio poniendo el bienestar vecinal en el centro. El debate ya no gira en torno a si el turismo es necesario -lo es y mucho- sino a quién limita (al visitante ocasional o al residente permanente) y cómo se distribuyen sus beneficios.
![[Img #44443]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/02_2026/9098_img_3564.jpg)
Un debate incómodo: ¿Promocionar o regular?
El concejal de Turismo, Víctor Bisquert y la técnica Benita Breiter; lanzaron, desde el inicio, una cuestión importante: “¿Hemos de dejar de hacer promoción?”. “¿Qué hacemos con el turismo?”. Bisquert trazó un diagnóstico sobre la Marina Alta y cómo el turismo (o la aspiración de vivir de él) había modificado el carácter de sus municipios propiciando un encarecimiento del precio de la vivienda, una sobreexplotación de los recursos, especialmente en temporada alta y la paradoja persistentede ser un destino de éxito, pero que convive con las tasas de pobreza más altas de la Comunitat Valenciana.
Las personas asistentes incidieron en la necesidad de hacer un ejercicio de autocrítica colectiva “para no morir de éxito”. Bisquert expuso los pilares sobre los que se asienta la política turística del consistorio poblero a día de hoy: “menos turismo, mejor turismo y más repartido durante el año”.
Esto se está tratando de materializar a través de algunas acciones con el objetivo de paliar los efectos a largo plazo como son gravámenes a viviendas turísticas a través de la tasa de basura, la regulación del aparcamiento en el Moraig, la campaña de defensa del uso del valencià (incomprensiblemente criticada en redes sociales siendo así que es una forma de cuidar lo identitario) y programas como Turismo para respirar o Dojo Benitatxell.
Datos que obligan a actuar
La jornada incorporó voces externas al debate. Luis Silvestre, fundador de Melic y Melicatesen, evidenció la desconexión entre la hostelería local y la producción kilómetro 0: Tras analizar 90 cartas de restaurantes de Dénia, solo el 5% de los vinos pertenecían a la DOP Alicante, pese a las 26 bodegas existentes en La Marina. Su propuesta pasa porque vecinos, vecinas y empresas locales se conviertan en embajadores de la comarca ofreciendo la producción que se genera en la zona y reforzar rutas experienciales como la dels Riuraus.
![[Img #44441]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/02_2026/5973_img_3568.jpg)
El oceanógrafo local, Pep Bolufer, aportó una perspectiva ambiental con cifras contundentes. Recordó que la posidonia, protegida desde 1979 por el Convenio de Berna, no ha empezado a sancionarse por fondeos ilegales hasta 2025. También alertó de la presión hídrica siendo la provincia de Alicante una de las que más piscinas concentra en España y, dentro de la comarca, Benitatxell es el segundo municipio con mayor densidad por habitante, solo por detrás de El Ràfol d'Almúnia: “Tenemos una piscina por cada dos personas y media”, advirtió, reclamando una gestión más eficiente y la reutilización del agua.
Por su parte, Juan Cardona presentó el proyecto Passaport Marina Alta, impulsado por Creama y PacteMA que permite conectar empresas turísticas con productores locales con el fin de diversificar la económica y que el turismo revierta en aquel producto que se genera en la comarca.
Tras el turno de exposiciones, las personas asistentes se dividieron en mesas de trabajo para ordenar amenazas y oportunidades. Entre los riesgos señalados, los más comunes extraídos de este análisis fueron la pérdida de identidad, la especulación inmobiliaria y la masificación. Entre las fortalezas: El patrimonio cultural, clima, la seguridad y el entorno natural.
Entre las conclusiones extraídas se incide en la necesidad de fomentar la educación patrimonial, mejorar el transporte público, regular la capacidad de carga, inspección de viviendas turísticas, protección activa del patrimonio y una apuesta decidida por la desestacionalización mediante experiencias en temporada baja y digitalización del comercio local.





















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