Una vida dedicada al bádminton: Ana Ferrer Argente, entrenadora y campeona nacional
Ana Ferrer Argente, reconocida entrenadora con 27 años de experiencia y múltiples títulos de campeona de España, invita a los jóvenes de Teulada Moraira a descubrir el bádminton. Bajo su guía, aprenderán no solo las técnicas del deporte, sino también valores fundamentales como la superación personal y la resiliencia. ¡Únete a la escuela de bádminton y comienza tu aventura deportiva con una campeona dedicada al desarrollo integral de sus alumnos!
En una conversación reciente, Ana Ferrer Argente, entrenadora de bádminton en Teulada Moraira, compartió su extensa trayectoria y filosofía de vida que busca inculcar a sus alumnos. Su recorrido en el bádminton comenzó hace más de dos décadas, y a lo largo de este tiempo, ha dejado una marca significativa en el deporte, no solo en la comarca de la Marina Alta, sino también a nivel nacional.
Ana inició su carrera como entrenadora en Xàtiva, donde trabajó durante catorce años antes de trasladarse a Teulada en la temporada 2012-2013. “Este año hago 27 años como entrenadora”, comentó, demostrando una pasión inquebrantable por el bádminton y la enseñanza. Además de su labor como entrenadora, Ana ha tenido una carrera destacada como jugadora, acumulando veinticinco títulos de campeona de España en diversas categorías, desde sub-15 hasta veterana.
La filosofía de Ana en el deporte se aleja del enfoque tradicional competitivo. Para ella, el bádminton y cualquier deporte deben ser herramientas para la superación personal y el desarrollo integral de los jóvenes. “Considero que cuando alguien está compitiendo o entrenando, lo hace para mejorarse y superarse en diferentes ámbitos”, explicó. Esta perspectiva la ha llevado a enfrentar desafíos en su relación con padres y otros entrenadores, quienes a menudo priorizan la victoria sobre el crecimiento personal de los niños.
Ana subraya la importancia de conocer y respetar las capacidades individuales de cada jugador. “La competitividad es con uno mismo”, afirma, destacando que el verdadero objetivo del deporte es el desarrollo personal y la resiliencia ante las adversidades. Esta visión ha resonado bien entre los jóvenes a los que entrena, quienes aprecian un enfoque que no los presiona a ganar para satisfacer a sus entrenadores o padres.
![[Img #41210]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/08_2024/3085_ana-ferrer-argente.jpg)
Una campeona discreta y sus logros deportivos
A pesar de su impresionante palmarés, Ana Ferrer Argente nunca ha buscado la fama o el reconocimiento. Su primera competición nacional importante fue en la categoría sub-15, donde, siendo sub-13, logró quedar segunda de España. Desde entonces, ha ganado múltiples campeonatos en diversas categorías y modalidades, incluyendo individuales, dobles y mixtos.
Ana ha competido con la selección nacional en campeonatos del mundo y ha llegado a estar en el puesto 100 del ranking mundial en dobles femeninos. Aunque no persiguió la clasificación olímpica, su experiencia y logros hablan de una carrera dedicada y exitosa.
A lo largo de su vida, Ana ha equilibrado su pasión por el bádminton con su vocación social. Es trabajadora social y tiene un máster en ética y democracia, lo que refleja su compromiso con el bienestar de las personas más allá del deporte. Esta vocación se traduce en su enfoque en el desarrollo personal de sus alumnos, a quienes enseña a valorar el esfuerzo, la paciencia y la superación personal.
Promoviendo el bádminton en Teulada Moraira
Ana, espera que su historia inspire a más jóvenes a unirse a las escuelas de bádminton en Teulada Moraira. “El año pasado estuvo floja la inscripción, y quizá podría ayudar a que la gente se animara a probar”, expresó. Con su enfoque en el desarrollo personal y su vasta experiencia, Ana ofrece una oportunidad única para que los jóvenes descubran y se enamoren de este deporte tan bonito y a la vez tan desconocido.
Para aquellos interesados en inscribirse, la escuela de bádminton de Teulada Moraira están abiertas y listas para recibir a nuevos talentos, guiados por una campeona nacional que no solo busca formar atletas, sino también buenas personas.
Retos personales y profesionales en la trayectoria de Ana Ferrer Argente
Y es que, Ana, ha dedicado gran parte de su vida al bádminton, tanto como jugadora y entrenadora, y también en su rol como trabajadora social. Esta combinación de pasiones ha dado forma a una carrera que es tanto una vocación como un medio para impactar positivamente en la vida de los jóvenes deportistas. “Mi vocación es social. Lo que pasa es que no me gusta el papeleo. Quiero tratar con las personas”, expresó, subrayando su deseo de trabajar directamente con las personas y hacer una diferencia tangible en sus vidas.
A lo largo de sus años en Xàtiva y luego en Teulada, Ana ha tenido que equilibrar su amor por el bádminton con su trabajo en otros ámbitos. “He trabajado como trabajadora social en un hospital, en un centro de día de enfermos de Alzheimer, en ayuntamiento y tal. He probado varias cosas, pero siempre vuelvo al bádminton porque me permite estar más cerca de los jóvenes y ver cómo crecen y se desarrollan”, explicó.
Este compromiso con la juventud y el desarrollo personal no ha estado exento de desafíos. Ana ha enfrentado la presión de padres y entrenadores que a menudo priorizan el éxito competitivo sobre el crecimiento personal de los niños. “Mi lucha a veces es con padres y entrenadores que quieren que su hijo gane, pero para mí lo importante es que el niño aprenda, se conozca y respete tanto al otro cuando gana como a sí mismo cuando pierde”, comentó.
![[Img #41208]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/08_2024/2957_ana-ferrer-argente-2.jpg)
Impacto en la localidad y visión para el futuro
Ana Ferrer Argente no solo ha dejado una huella en el deporte, sino también en el municipio de Teulada Moraira. Su enfoque en el desarrollo personal y el bienestar de los jóvenes ha resonado en muchos padres y alumnos, creando un ambiente de respeto y crecimiento mutuo. “Creo que los niños agradecen que no se les exija ganar para hacer feliz al entrenador. Hacen deporte para ellos mismos, para su propio desarrollo”, afirmó.
Mirando hacia el futuro, Ana sigue comprometida con su trabajo en Teulada Moraira y sus valores fundamentales. A pesar de haber tenido oportunidades de avanzar a niveles más altos de entrenamiento, ella prefiere mantenerse donde siente que puede hacer la mayor diferencia. “Podría optar a un club o algo más grande, pero no lo hago. Mi objetivo es continuar en esta senda, seguir trabajando con los jóvenes y ayudarlos a desarrollarse tanto en el deporte como en la vida”, declaró.
Su enfoque en la estabilidad y la continuidad en su trabajo refleja un profundo compromiso con la comunidad y con los jóvenes a los que entrena. “He estado que estaba, que no estaba, que venía, que me iba. Ahora me estabilizo donde estoy, vivo en Jávea. No espero nada más, solo seguir haciendo lo que amo”, añadió.
Una filosofía de vida y deporte
Ana, es una figura inspiradora en el mundo del bádminton y más allá. Su dedicación al deporte y su enfoque en el desarrollo personal de los jóvenes a los que entrena son un testimonio de su pasión y compromiso. Con veinticinco títulos de campeona de España y una vida dedicada a enseñar y guiar a los demás, Ana demuestra que el verdadero éxito en el deporte no se mide solo en victorias, sino en la capacidad de influir positivamente en las vidas de otros.
“Para mí, el deporte es simplemente un juego en el que, contra más difícil se te ponga, más divertido va a ser. Lo bonito del deporte es superar los desafíos, aprender y crecer”, concluyó. Su historia es un recordatorio de que, más allá de las medallas y los trofeos, el verdadero valor del deporte reside en las lecciones de vida que enseña y en el impacto duradero que puede tener en las personas.

En una conversación reciente, Ana Ferrer Argente, entrenadora de bádminton en Teulada Moraira, compartió su extensa trayectoria y filosofía de vida que busca inculcar a sus alumnos. Su recorrido en el bádminton comenzó hace más de dos décadas, y a lo largo de este tiempo, ha dejado una marca significativa en el deporte, no solo en la comarca de la Marina Alta, sino también a nivel nacional.
Ana inició su carrera como entrenadora en Xàtiva, donde trabajó durante catorce años antes de trasladarse a Teulada en la temporada 2012-2013. “Este año hago 27 años como entrenadora”, comentó, demostrando una pasión inquebrantable por el bádminton y la enseñanza. Además de su labor como entrenadora, Ana ha tenido una carrera destacada como jugadora, acumulando veinticinco títulos de campeona de España en diversas categorías, desde sub-15 hasta veterana.
La filosofía de Ana en el deporte se aleja del enfoque tradicional competitivo. Para ella, el bádminton y cualquier deporte deben ser herramientas para la superación personal y el desarrollo integral de los jóvenes. “Considero que cuando alguien está compitiendo o entrenando, lo hace para mejorarse y superarse en diferentes ámbitos”, explicó. Esta perspectiva la ha llevado a enfrentar desafíos en su relación con padres y otros entrenadores, quienes a menudo priorizan la victoria sobre el crecimiento personal de los niños.
Ana subraya la importancia de conocer y respetar las capacidades individuales de cada jugador. “La competitividad es con uno mismo”, afirma, destacando que el verdadero objetivo del deporte es el desarrollo personal y la resiliencia ante las adversidades. Esta visión ha resonado bien entre los jóvenes a los que entrena, quienes aprecian un enfoque que no los presiona a ganar para satisfacer a sus entrenadores o padres.
![[Img #41210]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/08_2024/3085_ana-ferrer-argente.jpg)
Una campeona discreta y sus logros deportivos
A pesar de su impresionante palmarés, Ana Ferrer Argente nunca ha buscado la fama o el reconocimiento. Su primera competición nacional importante fue en la categoría sub-15, donde, siendo sub-13, logró quedar segunda de España. Desde entonces, ha ganado múltiples campeonatos en diversas categorías y modalidades, incluyendo individuales, dobles y mixtos.
Ana ha competido con la selección nacional en campeonatos del mundo y ha llegado a estar en el puesto 100 del ranking mundial en dobles femeninos. Aunque no persiguió la clasificación olímpica, su experiencia y logros hablan de una carrera dedicada y exitosa.
A lo largo de su vida, Ana ha equilibrado su pasión por el bádminton con su vocación social. Es trabajadora social y tiene un máster en ética y democracia, lo que refleja su compromiso con el bienestar de las personas más allá del deporte. Esta vocación se traduce en su enfoque en el desarrollo personal de sus alumnos, a quienes enseña a valorar el esfuerzo, la paciencia y la superación personal.
Promoviendo el bádminton en Teulada Moraira
Ana, espera que su historia inspire a más jóvenes a unirse a las escuelas de bádminton en Teulada Moraira. “El año pasado estuvo floja la inscripción, y quizá podría ayudar a que la gente se animara a probar”, expresó. Con su enfoque en el desarrollo personal y su vasta experiencia, Ana ofrece una oportunidad única para que los jóvenes descubran y se enamoren de este deporte tan bonito y a la vez tan desconocido.
Para aquellos interesados en inscribirse, la escuela de bádminton de Teulada Moraira están abiertas y listas para recibir a nuevos talentos, guiados por una campeona nacional que no solo busca formar atletas, sino también buenas personas.
Retos personales y profesionales en la trayectoria de Ana Ferrer Argente
Y es que, Ana, ha dedicado gran parte de su vida al bádminton, tanto como jugadora y entrenadora, y también en su rol como trabajadora social. Esta combinación de pasiones ha dado forma a una carrera que es tanto una vocación como un medio para impactar positivamente en la vida de los jóvenes deportistas. “Mi vocación es social. Lo que pasa es que no me gusta el papeleo. Quiero tratar con las personas”, expresó, subrayando su deseo de trabajar directamente con las personas y hacer una diferencia tangible en sus vidas.
A lo largo de sus años en Xàtiva y luego en Teulada, Ana ha tenido que equilibrar su amor por el bádminton con su trabajo en otros ámbitos. “He trabajado como trabajadora social en un hospital, en un centro de día de enfermos de Alzheimer, en ayuntamiento y tal. He probado varias cosas, pero siempre vuelvo al bádminton porque me permite estar más cerca de los jóvenes y ver cómo crecen y se desarrollan”, explicó.
Este compromiso con la juventud y el desarrollo personal no ha estado exento de desafíos. Ana ha enfrentado la presión de padres y entrenadores que a menudo priorizan el éxito competitivo sobre el crecimiento personal de los niños. “Mi lucha a veces es con padres y entrenadores que quieren que su hijo gane, pero para mí lo importante es que el niño aprenda, se conozca y respete tanto al otro cuando gana como a sí mismo cuando pierde”, comentó.
![[Img #41208]](https://teuladamorairadigital.es/upload/images/08_2024/2957_ana-ferrer-argente-2.jpg)
Impacto en la localidad y visión para el futuro
Ana Ferrer Argente no solo ha dejado una huella en el deporte, sino también en el municipio de Teulada Moraira. Su enfoque en el desarrollo personal y el bienestar de los jóvenes ha resonado en muchos padres y alumnos, creando un ambiente de respeto y crecimiento mutuo. “Creo que los niños agradecen que no se les exija ganar para hacer feliz al entrenador. Hacen deporte para ellos mismos, para su propio desarrollo”, afirmó.
Mirando hacia el futuro, Ana sigue comprometida con su trabajo en Teulada Moraira y sus valores fundamentales. A pesar de haber tenido oportunidades de avanzar a niveles más altos de entrenamiento, ella prefiere mantenerse donde siente que puede hacer la mayor diferencia. “Podría optar a un club o algo más grande, pero no lo hago. Mi objetivo es continuar en esta senda, seguir trabajando con los jóvenes y ayudarlos a desarrollarse tanto en el deporte como en la vida”, declaró.
Su enfoque en la estabilidad y la continuidad en su trabajo refleja un profundo compromiso con la comunidad y con los jóvenes a los que entrena. “He estado que estaba, que no estaba, que venía, que me iba. Ahora me estabilizo donde estoy, vivo en Jávea. No espero nada más, solo seguir haciendo lo que amo”, añadió.
Una filosofía de vida y deporte
Ana, es una figura inspiradora en el mundo del bádminton y más allá. Su dedicación al deporte y su enfoque en el desarrollo personal de los jóvenes a los que entrena son un testimonio de su pasión y compromiso. Con veinticinco títulos de campeona de España y una vida dedicada a enseñar y guiar a los demás, Ana demuestra que el verdadero éxito en el deporte no se mide solo en victorias, sino en la capacidad de influir positivamente en las vidas de otros.
“Para mí, el deporte es simplemente un juego en el que, contra más difícil se te ponga, más divertido va a ser. Lo bonito del deporte es superar los desafíos, aprender y crecer”, concluyó. Su historia es un recordatorio de que, más allá de las medallas y los trofeos, el verdadero valor del deporte reside en las lecciones de vida que enseña y en el impacto duradero que puede tener en las personas.
























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