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enviado por CAFÉ EXPRESO
10 de agosto de 2015
Carta a Chancho:
“In memoriam Chancho”

​Iniciamos este relato de la historia perversa de un perverso del siguiente modo:

​Aspiraciones. Entiendo que la perversidad tiene su origen en la soberbia, que es la raíz del mal. Vicio que es considerado como un tumor del alma lleno de pus, que si madura, explotará, y si el malestar es insoportable habrá que pinchar, con una aguja fina y dependiendo de las dimensiones de este, esta será mayor o menor, en cualquiera de los casos el tumor acabara emanando un hedor insoportable.

​En la tradición cristiana Jeremías 17:9 encontramos que “nada mas traidor y perverso que el corazón del hombre”

​En esta cita se hace énfasis en la capacidad del hombre para engañar a los demás, más aun, se asimila la perversidad a una enfermedad mortal incurable. En su Ética a Nicodemo, Aristóteles hace una descripción inmejorable de la perversidad, comparándola con la incontinencia. Explica que la perversidad que campea a los incontinentes se parece bastante a la hidropesía y a la tisis, es decir a la enfermedad crónica que es constante, un vicio continuo. Agrega que la perversidad, igual que la incontinencia, se oculta así misma y se desconoce, siendo el resultado de una voluntad reflexiva. Con razón dice que “la perversidad es el abuso de confianza de una persona a otras; definiéndola como el daño intencionado” Aunque nuestro amigo Chancho no llego ni a definir la intención ni el daño, pues su soberbia cromáticamente se asemeja a la de los daguerrotipos de antaño, pasando del blanco al negro y del negro al blanco sin poder distinguir el rumbo de su deriva, por ello en su movimiento circular acaba envistiendo contra si mismo.

​Para algunos estudiosos de la conducta humana, como el filosofo inglés Thomas Hobbes, el ser humano es perverso por naturaleza, ya que la perversidad es demostrada desde la infancia, con las mentiras o cuan do se simula algo que no es; también cuando intenta destruir a alguien, Aunque no lo consiga y además haga el ridículo más espantoso, sin tener en cuenta el más mínimo reparo, en su desprestigio propio, en un intento oscuro de lograr un mal entendido beneficio, (pobre amigo Chancho tan ancho y de honorabilidad tan corto).

​Por el contrario lo que si que es una constante en el perverso es el apego enfermizo al cargo, para esto cualquier maldad o de conveniencia busca amistad, a costa de por cuatro ochavos vender su falsa lealtad y así mantener su estatus a su edad. (pobre Chancho ni la paz encontraras en tu rancho).

​Los perversos intentas destruir mas a las personas que a sus sentimientos, sin miramientos dirigiendo sus acciones a acciones a quienes les molestan, su escasa inteligencia la ponen al servicio de la maldad, con chismes intrigas, siempre acompañados de alguien que los potencia o que sencillamente los deja actuar con libertad.

​A estos seres que se hacen pasar como corderos , que no son mas que lobos con las pieles del otro, tratan de demostrar personalidad, siendo amables, simuladores y hasta complacientes con cierta simpatía que siempre es falsa. Desde esta perspectiva y no de otra se habla de una conducta perversa, que no quiere reconocer que se traiciona a si misma de forma continua. ( ingenuo el lobo disfrazado de cordero que menosprecia a un buen pastor pues cuando a mi mesa te invite a comer los colmillos dimos orden de moler).

​En tu memoria una sugerencia a los que como tu son, porque se acabo el tiempo de los consejos, los ignorantes no los escuchan y los sabios no los necesitan.

CAFÉ EXPRESO
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